Paula y Marina

Paula tenía una costumbre muy peculiar, cuando no sabía qué hacer o a dónde ir, se sentaba en el suelo del lugar en que estuviera, y acurrucadita en algún rincón aguardaba el momento en que su corazón y su cabeza llegaran a un acuerdo más o menos acertado para saber qué hacer. El día que Marina la encontró estaba en la sala de un museo, acurrucadita junto a una vitrina con fósiles y un cartel de información sobre esos restos de antigüedad. Ahí sentadita, en medio de la sala vacía parecía más frágil de lo que en realidad era.
-Eh, ¿qué haces ahí sentada? ¿Estás bien?
-Sí, es sólo que vine a intentar despejarme y bueno…
-No lo conseguiste-interrumpió Marina.- ¿y por eso te sentaste en el suelo en lugar de salir?
-Sí. Fuera hace frío y si tengo que esperar a tomar la decisión de qué hacer prefiero esperar aquí
-Ah, ya… ¿Te importa que me siente a tu lado o prefieres estar sola?
Paula sonrió al tiempo que negaba con la cabeza, al parecer no era la única persona desorientada en aquella sala.

¿Y tú, qué haces cuando no sabes qué hacer?

4 comentarios:

francescbb@hotmail.es dijo...

Magnífico texto y blog!!!

http://balapertotarreu.blogspot.com

Barcelona
Frank

bixitoluminoso dijo...

Sentarse en los lugares a observar, no es mal pasatiempo...

Cuando no se que hacer invento mil y una historias... y el aburrimiento se va...

tusojosmiletra dijo...

holas florecita..buena idea esa de sentarse en cualquir rincon..
yo hago zapping radial o cambio cd o escribo ..o me acuesto..o me conecto un rato...
kariños David.V.

Albademadrugada dijo...

uno piensa mejor si tiene a alguien al lado :)

cuando no se que hacer espero, ya se me ocurrirá algo...
besito! ^^